Principales causas
- Sobrecarga muscular
- Contracturas musculares
- Deformidades estructurales existentes en la columna vertebral, personas con tendencia cifótica, escoliosis o un dorso plano pueden tener una mayor susceptibilidad a padecer dorsalgias, aunque no es un desencadenante principal
- Hernias discales o procesos degenerativos discales
Además:
- Las dorsalgias, pueden producirse por mantener malas posturas durante un período largo de tiempo, sobre todo en sedestación, giros bruscos, procesos de tos repetida o por exposición al frío.
- El estrés continuado y la somatización emocional suelen ser un motivo de dorsalgia bastante frecuente, ya que al tratarse de una musculatura lisa de carácter postural, está muy influenciada anatómica y fisiológicamente con el sistema autónomo vegetativo (simpático y parasimpático) lo cual la hace especialmente susceptible a influencias emocionales.
- Puntos gatillos miofasciales a nivel dorsal, los puntos gatillos representan zonas de dolor localizadas e irradiadas a otras zonas.
- Las enfermedades autoinmunes, como la espondilitis anquilosante o la artritis reumatoide atacan a la columna vertebral y por lo tanto pueden estar relacionadas con los casos de dorsalgia más severos.
- Hernias discales o procesos degenerativos discales, si bien es la zona de la columna vertebral con menos predisposición a padecer estos problemas discales, también ocurren y pueden desencadenar o agravar un cuadro de dorsalgia.
Síntomas
Muchos de los síntomas que se pueden desencadenar en las vértebras dorsales van a depender del origen de la lesión. El dolor puede ser de un solo lado o bilateral. Entre los síntomas más relevantes destacan:
- Dolor, especialmente entre los omóplatos
- Fatiga muscular
- Contracturas musculares
- Puntos de gatillo o dolorosos
- Espasmos musculares en la zona dorsal
- Hormigueo o sensación de pinchazos en la espalda media
- Limitación funcional para los movimientos propios de la columna dorsal
- Dolor en la región dorsal durante una respiración forzada
Tratamiento
Nuestro objetivo principal a través del abordaje fisioterapéutico consiste principalmente en aliviar el dolor, establecer la biomecánica de columna vertebral y recuperar la funcionalidad. El tratamiento se basa en trabajar la causa del dolor para que no se vuelva a producir. Por lo general se recetan AINEs o analgésicos, pero suelen proporcionar poco alivio y si hay mejoría es temporal, ya que no actúan sobre la causa del problema. Por lo que, lo más indicado es acudir a tu fisioterapeuta de confianza para que trate el dolor, que generalmente viene desencadenado por más de una causa.
Se pueden realizar tratamientos de la dorsalgia con masajes y estiramientos, entre otras técnicas terapéuticas como:
- Masaje descontracturante: esta técnica es fundamental en este tipo de lesiones, ya que nos permite obtener una relajación miofascial, que elimina las tensiones de los músculos.
- Punción seca: esta técnica nos va a permitir eliminar los puntos dolorosos o puntos gatillo, lo que a su vez elimina las tensiones y dolores musculares. Los síntomas de la dorsalgia pueden desaparecer a los pocos días.
- Técnicas osteopáticas de manipulación vertebral: estas técnicas permiten equilibrar las posiciones vertebrales y recuperar la correcta biomecánica de la columna.
- Técnicas de terapia manual: todas estas distintas técnicas nos van a proporcionar mayor amplitud de movimiento, alivio y relajación muscular. Con ella podremos recuperar el correcto funcionamiento de la biomecánica de la columna vertebral.
- Liberación de puntos de gatillo: esta técnica permite eliminar estos puntos dolorosos, lo que a su vez ayuda a recuperar el alivio, la movilidad y la relación de los distintos grupos musculares.
- Liberación miofascial: para eliminar las tensiones y desequilibrios de las fascias y los músculos, lo que como resultado produce alivio de los síntomas.
- Ejercicio terapéutico: el ejercicio contribuye a la normalización de las fuerzas y las tensiones musculares que pudieran estar generando restricción de movimiento a nivel dorsal y que desencadenan el dolor. Además, nos permiten aumentar el rango de movilidad, la fuerza y la funcionalidad.
- Estiramientos musculares: para aumentar la flexibilidad de la columna dorsal y eliminar las tensiones.
- Higiene postural o Reeducación postural global: la obtención de una adecuada postura, disminuye la tensión sobre las estructuras anatómicas dorsales y por ende brinda mayor movilidad y analgesia frente al dolor. Además, se le proporciona información al paciente sobre ergonomía e higiene postural para que la aplique en su día a día, lo que reduce significativamente los factores de riesgo de adquirir nuevamente este tipo de lesión.
- Ejercicios neurodinámicos: este tipo de ejercicios nos va a permitir liberar las tensiones sobre los nervios comprimidos, brindándole mayor deslizamiento, flexibilidad y disminuyendo sus impulsos dolorosos.
- Vendaje neuromuscular o kinesiotaping: este tipo de vendaje permite reducir las tensiones, produce analgesia y desinflama la zona.
- Termoterapia (infrarrojo, diatermia, US): para mayor flexibilidad, alivio del dolor y relajación muscular. Este efecto relajante nos va a permitir movilizar la zona con mayor facilidad y sin tanto dolor.
- Electroanalgesia: a través de este tipo de corriente se obtiene de manera rápida y efectiva la analgesia frente al dolor, ya que se bloquea la conducción de los estímulos dolorosos.

