LESIONES MUSCULARES

Distensiones o desgarro fibrilar

¿Qué es?

Se presenta cuando un músculo es sometido a un estiramiento exagerado y se provoca un desgarro. Esta dolorosa lesión, también llamada «tirón muscular», puede ser causada por un accidente, uso inadecuado de un músculo o sobrecarga muscular.

Este tipo de lesiones se suelen producir al realizar actividades físicas de alta intensidad.

Es importante saber, que las fibras son las unidades funcionales básicas de los músculos y que cuando se lesionan van a producir alteraciones en la funcionalidad muscular y a su vez en la capacidad del músculo para contraerse activamente.

Hay diferentes tipos de distensión o desgarro:

  1. Desgarro leve, rotura de primer grado o distensión muscular. Se trata de daños leves en las fibras musculares y su recuperación total puede tardar de 8 a 10 días.
  2. Desgarro moderado o rotura de segundo grado. Esta rotura parcial de las fibras musculares requiere de una atención más profunda y puede tardar en sanar entre dos y tres semanas.
  3. Desgarro grave o rotura de tercer grado. Consiste en una rotura total de las fibras y puede tardar normalmente de tres a cuatro meses en recuperarse, además de tener que pasar en muchas ocasiones por una cirugía para reinsertar las fibras rotas.

Causas

El desgarro o distensión muscular viene provocado por una contracción o un estiramiento inusual o demasiado exagerado del músculo.

Las actividades con movimientos explosivos suelen ser la causa más frecuente de este tipo de lesiones.

Tu músculo también podría sufrir esta lesión si:

  • No calientas antes de empezar una actividad física
  • No le das el tiempo necesario de reposo a tus músculos entre entrenos
  • Tus músculos presentan tensión o rigidez antes de realizar la actividad física
  • Tus músculos están débiles para soportar la actividad a realizar

Síntomas

Los síntomas de una distensión muscular pueden incluir:

  • Dolor y dificultad de movimiento del músculo lesionado
  • Hematomas y cambio de color de la piel e hinchazón

Tratamiento

Lo principal es hacer un buen diagnóstico y para ello utilizaremos el ecógrafo como herramienta principal.

Al principio del tratamiento se recomienda la utilización de hielo para bajar la inflamación y el reposo deportivo absoluto.

Tras pasar los primeros días de reposo podemos empezar con técnicas de masoterapia  y estiramientos suaves, además de la utilización de electrolisis percutánea para fomentar la cicatrización.

Para finalizar, en la última etapa de la recuperación propondremos un programa de ejercicios que nos permita la reincorporación a la actividad cotidiana y/o deportiva.

Contracturas

¿Qué es?

Es una contracción involuntaria del músculo y sus fibras que se puede dar de manera continua o puntual.

Esta contracción provoca dolor ya que la sangre no llega bien a las células musculares, lo que provoca que se acumulen toxinas.

Causas

Las contracturas se pueden formar principalmente por una actividad física, por estar en un estado emocional de estrés continuado, debido a una edad avanzada o por tener una higiene postural incorrecta.

Síntomas 

Cuando hay una contractura muscular se nota una especie de bulto en la zona, que es lo que solemos llamar nudo.

Lo normal es notar dolor y dificultad a la hora de hacer ciertos movimientos, sobre todo si se trata de una contractura grave. Además podemos sentir debilidad muscular y rigidez articular y muscular.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Dolor y rigidez articular y muscular
  • Movimientos reducidos
  • Debilidad muscular
  • Uso limitado de la zona afectada

Tratamiento

  • Descanso: procurar que el músculo afectado esté en reposo el mayor tiempo posible hasta su recuperación evitando movimiento o la postura que haya causado la lesión.
  • La aplicación de calor consigue mejorar la circulación de la zona.
  • Los masajes son un método efectivo y rápido de terminar con las molestias y conseguir la recuperación.
  • La técnicas invasivas como la punción seca consiste en provocar una hemorragia controlada en la zona y por lo tanto aumentar la vascularización, con lo que limpiaremos las toxinas acumuladas.
  • También se pueden utilizar la pistolas de percusión para tratar este tipo de patologías

Atrofias

¿Qué es?

La atrofia muscular es un trastorno que consiste en el desgaste, pérdida o disminución del músculo esquelético. Se produce por un desequilibrio entre la síntesis de proteínas y su degradación o bien por una lesión de denervación neurológica. Afecta a las células nerviosas de los músculos esqueléticos, generando parálisis parcial o total.

Causas

La atrofia patológica puede ser causada por envejecimiento, inanición y enfermedades, tales como el síndrome de Cushing (debido al uso elevado de medicamentos llamados corticosteroides). La atrofia por denervación neurológica es el tipo más grave de atrofia muscular

Causas atrofia muscular no neurológicas:

  • Quemaduras
  • Terapia prolongada con corticosteroides
  • Desnutrición
  • Distrofia muscular y otras enfermedades de los músculos
  • Osteoartritis
  • Artritis reumatoide

Causas de atrofia muscular neurológicas:

  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA o enfermedad de Lou Gehrig)
  • Daño a un solo nervio, como el síndrome del túnel carpiano
  • Síndrome de guillain barré
  • Daño a los nervios causado por una lesión, diabetes, toxinas o alcohol
  • Lesión de médula espinal

Síntomas

El síntoma principal es la pérdida  de masa muscular que provoca:

  • Caídas frecuentes
  • Dificultad para levantarse luego de estar acostado o sentado
  • Problemas para correr y saltar
  • Marcha de pato
  • Caminar en puntas de pie
  • Pantorrillas con músculos grandes
  • Dolor y rigidez muscular
  • Problemas de aprendizaje

Tratamiento

El equipo de profesionales es quien debe ajustar el tratamiento a la medida de la atrofia que presente.

Para la recuperación de la atrofia no neurológica se debe actuar con un protocolo de ejercicios que ayude a mejorar la calidad muscular, además de acompañarlo con una dieta rica en proteína que ayude la formación de nuevos paquetes fibrosos.

Cuando es provocado por un daño en el sistema nervioso periférico las técnicas de neuromodulación y terapia inductiva combinadas mejoran la circulación nerviosa, por lo que se obtiene una gran mejoría.

Tendinopatías

¿Qué es?

Los tendones insertan los músculos a los huesos articulares. De esta forma transmiten la fuerza muscular a los huesos durante el movimiento. Con el término tendinopatía nos referimos a los procesos degenerativos que los tendones pueden padecer con o sin inflamación.

Tendinopatía es el término general que se utiliza tanto para tendinitis como para tendinosis. Mientras que la tendinitis implica inflamación del tendón, la tendinosis describe un tendón dolorido debido a una serie de problemas en el propio tejido del tendón o a su alrededor.

Causas

Las causas de la tendinopatía pueden ser varias. Se estima que las lesiones tendinosas representan entre el 30% y el 50% de todas las lesiones que se producen en el deporte. Por ejemplo, las lesiones en el tendón de Aquiles son prevalentes en deportes que impliquen correr.

En el ámbito de la Medicina del Deporte, una causa frecuente de lesión tendinosa es la hiper-musculación. El tendón, al ser resistente y poco elástico, puede sufrir con el ejercicio muscular repetido, respondiendo al sobreesfuerzo con una inflamación. También los entrenamientos excesivos y mal ejecutados pueden realizar sobrecargas tendinosas. En general, una demanda excesiva junto con microtraumatismos por repetición suelen ser causas frecuentes de patología tendinosa.

La tendinopatía afecta a las personas que realizan tareas repetitivas en su trabajo, en la práctica del deporte o en otras actividades rutinarias.

Ésta puede aparecer de forma gradual o bien de repente debido a que el tendón, ya debilitado, experimenta una rotura. Las áreas comúnmente afectadas son hombro, codo, muñeca, cadera, rodilla y tobillo.

Síntomas

Los síntomas varían de unos pacientes a otros. Los más comunes son el dolor y la sensibilidad alrededor del tendón afectado. Estos síntomas pueden ir acompañados de hinchazón cerca del tendón lesionado.

Con frecuencia los pacientes experimentan:

  • Aumento de dolor y síntomas relacionados con la actividad
  • Un crujido cuando se utiliza el tendón que, en general, es desagradable y doloroso
  • Empeoramiento de los síntomas durante la noche y al levantarse por la mañana
  • Rigidez en la zona afectada
  • Presencia de cristales de calcio en el tendón

A menudo los síntomas de una tendinopatía están asociados con bursitis, caracterizada por la inflamación de la bursa.

Tratamientos

El tratamiento dependerá de la fase patológica en la que se encuentre el tendón.

En el caso de una patología tendinosa degenerativa, se puede plantear un tratamiento conservador.

Pero uno de los tratamientos que ofrece mejores resultados a las tendinopatías es, sin duda, la fisioterapia, ya que ofrece múltiples beneficios, entre otras cosas recuperar la movilidad y fortalecer el tendón y la musculatura colindante y de esta forma se reducirá el riesgo de recaídas en la lesión y el dolor se aliviará de manera notable. Sin embargo, es importante que sea llevado a cabo por un fisioterapeuta especializado. En la mayoría de los casos se tratará la inflamación con terapia manual, que se podrá complementar con punción seca o tratamiento con ondas de choque. Además, el tratamiento rehabilitador con fisioterapia, se basará en ejercicios pautados y estiramientos que ayudarán a reducir la inflamación del paciente y a la regeneración de los tejidos. Los ejercicios y la dosificación de las cargas son considerados fundamentales para el tratamiento. Los programas de cargas controladas para las tendinopatías, tienen ventajas muy beneficiosas tanto para el tendón y el músculo, como para la coordinación, lo que mejora la funcionalidad y facilita un resultado clínico óptimo.

Para evitar recidivas, los tratamientos deben estar enfocados en programas de cargas progresivas para mejorar la resistencia. Los ejercicios tienen efecto en ambos aspectos: estructura y dolor.

Los ejercicios excéntricos son los más estudiados y han demostrado ser beneficiosos para el dolor, la funcionalidad y el retorno a la actividad.

Un programa de rehabilitación basado en un aumento gradual de cargas, es capaz de mejorar la fuerza, la resistencia y el control muscular, cambiando las cargas transmitidas al tendón. Las reducciones de cargas deben ser adaptadas individualmente. Es importante considerar las demandas funcionales del individuo, ya que frecuentemente muchos aspectos de funciones cotidianas no son considerados en la consulta de fisioterapia.

Se debe entender que aunque el modelo de la tendinopatía presenta tres fases, dichas fases son continuas y su clasificación no es excluyente. Por otro lado, la clasificación de pacientes con lesiones del tendón se basa en la estructura, el dolor, la disfunción y  la tolerancia a las cargas. Esto permite a nuestros profesionales orientar adecuadamente los tratamientos de los factores limitantes más críticos.

Los anti-inflamatorios, han demostrado retrasar el proceso de la regeneración del tejido conjuntivo, y aunque tengan un efecto analgésico, ejercen un efecto negativo sobre el proceso de normalización del tendón.

Propuesta de tratamiento de ejercicios

  • Isométricos para reducir dolor
  • Isotónicos para restablecer la fuerza
  • Entrenamiento de las funciones específicas del deporte, ejercicios de almacenamiento y liberación de energía

La vuelta a la práctica deportiva o profesional es el objetivo de la rehabilitación. Mientras que la remisión del dolor elimina una barrera para mejorar la funcionabilidad, otros déficits funcionales como debilidades musculares, alteraciones en la cadena de los movimientos, incapacidad de tolerar cargas, pueden  predisponer al tendón a sufrir recaídas.

Una buena constancia de la pauta de ejercicios, actividades y descanso juega un papel muy importante en la prevención de las recaídas.

Un control ecográfico, realizado una o dos semanas después, junto con el análisis de la sintomatología, establecerán las pautas para una óptima aplicación de tratamiento