Lumbalgia

¿Qué es?

Es el dolor de la zona baja de la espalda (columna lumbar), causado por alteraciones de las diferentes estructuras que forman la columna vertebral a ese nivel, como ligamentos músculos, discos vertebrales y vértebras.

No es una enfermedad ni un diagnóstico, sino un síntoma que puede ser secundario a patologías de diversas causas, gravedad o repercusión. Este dolor puede venir provocado por diferentes lesiones: traumáticas, inflamatorias, degenerativas, metabólicas y neoplásicas originadas en los tejidos blandos que rodean la columna vertebral.

Hay tres tipos de lumbalgia:

  • Lumbalgia aguda: cuando la duración de dicho síntoma dura menos de 6 semanas.
  • Lumbalgia subaguda: la presencia de lumbalgia tiene una duración entre 6 semanas y 3 meses.
  • Lumbalgia crónica: el dolor de la zona lumbar persiste por más de 3 meses.

Causas

La mayoría de las personas tendrá al menos un dolor de espalda en su vida. Aunque este dolor o molestia puede presentarse en cualquier parte de la espalda, la zona que más comúnmente se ve afectada es la región lumbar. Esto se debe a que sostiene la mayor parte del peso del cuerpo.

El lumbago es la segunda razón por la cual los estadounidenses acuden al proveedor de atención médica. Es superado únicamente por los resfriados y la gripe.

Usted generalmente sentirá primero un dolor de espalda después de levantar un objeto pesado, desplazarse repentinamente, sentarse en una posición por mucho tiempo, o sufrir una lesión o accidente.

El lumbago agudo es causado con mayor frecuencia por una lesión repentina en los músculos y los ligamentos que sostienen la espalda. El dolor puede ser causado por espasmos musculares o distensión o desgarro en músculos y ligamentos.

Las causas del lumbago repentino incluyen:

  • Fracturas por compresión de la columna a causa de osteoporosis
  • Cáncer que compromete la columna
  • Fractura de la médula espinal
  • Espasmo muscular (músculos muy tensos)
  • Hernia de disco o disco roto
  • Ciática
  • Estenosis raquídea (estrechamiento del conducto raquídeo)
  • Curvaturas de la columna vertebral (como escoliosis o cifosis), que pueden ser heredadas y se observan en niños o adolescentes
  • Tensión o desgarros de los músculos o los ligamentos que sostienen la espalda

El lumbago puede también deberse a:

  • Un aneurisma aórtico abdominal que está filtrándose
  • Afecciones artríticas, como osteoartritis, artritis psoriásica y artritis reumatoidea
  • Infección de la columna vertebral (osteomielitis, disquitis, absceso)
  • Infección del riñón o cálculos renales
  • Problemas relacionados con el embarazo
  • Los problemas con su vesícula biliar o el páncreas pueden causar dolor en la región lumbar
  • Enfermedades que afectan los órganos reproductores femeninos, como endometriosis, quistes ováricos, cáncer ovárico o miomas uterinos
  • Dolor alrededor de la parte posterior de la pelvis o la articulación sacroilíaca

Síntomas

Entre los síntomas pueden encontrarse cualquier combinación de los siguientes:

  • Lumbalgia leve persistente, interrumpida por ataques de dolores fuertes o espasmos musculares de unos días a varios meses de duración
  • Dolor crónico que puede ser de molesto a grave
  • Dolor de espalda que empeora al sentarse
  • Al caminar, o hasta al correr, puede sentirse mejor de lo que se siente al sentarse o al estar de pie
  • Dolor que se alivia con frecuentes cambios de posición

Aunque el síntoma principal es el dolor en la zona de la columna lumbar, a veces este dolor se puede extender a la zona glútea o a la pierna en este caso se denomina ciática. La ciática son provocadas en su mayoría de origen nervioso.

  • El dolor generalmente es persistente
  • El dolor puede ser peor en la pierna y el pie que en la parte inferior de la espalda
  • Generalmente se siente en una sola nalga o una sola pierna
  • El dolor generalmente empeora después de estar sentado o de estar de pie por mucho tiempo, aliviándose en cierta medida al caminar
  • Es un dolor más fuerte (ardor, hormigueo) en vez de un dolor sordo
  • Puede ser acompañado por debilidad, adormecimiento o dificultad para mover la pierna o el pie

Tratamiento

Respecto al tratamiento en las lumbalgias va a varia según sea el motivo de origen, cuando el motivo sea muscular se buscará tratar las contracturas o patologías musculares adyacentes:

  1. Técnicas analgésicas para reducir el dolor, llevando a cabo para ello masajes relajantes tanto en la espalda como en las extremidades inferiores
  2. Técnicas reeducativas de movimientos y posturas
  3. Potenciación muscular en la zona afectada
  4. Ejercicios de estiramiento

Cuando es provocada por alguna lesión en el sistema nervioso periférico o central se utilizará el mismo protocolo de tratamiento que en las anteriores incorporando técnicas de neurodinámica y neuromodulación.

Espondilolisis o espondilolistesis

¿Qué es?

Espondilolisis: esta enfermedad incluye una fractura por estrés en la lámina de una vértebra en la parte baja de la columna vertebral. Espondilolistesis: esta enfermedad es la evolución de la espondilolisis. La pequeña fractura debilita el hueso, lo que provoca que la vértebra se salga de su lugar y haya desplazamiento de una vértebra sobre otra.

Causas

La espondilolisis puede ser provocada por:

  • Un defecto congénito en la columna, el cual aparece generalmente unos años después del nacimiento
  • Un traumatismo agudo en la espalda
  • Sobre extensión crónica de la espalda producida por ciertas actividades deportivas
  • Condiciones degenerativas de la columna

En cambio, hablamos de espondilolistesis cuando se produce un desplazamiento de una vértebra respecto a la inferior. Esta lesión puede producirse por una espondilosis asociada, o bien por una artrosis interapofisaria, sin necesidad de llegar a haber rotura.

Ocurre entre la última vértebra lumbar y la primera vértebra sacra.. A menudo se debe a una anomalía de antes del nacimiento por una alteración en el desarrollo en esa área de la columna o a una lesión repentina.

Existen dos tipos de espondilolistesis:

  • Anterolistesis: la vértebra superior se desplaza hacia delante sobre la vértebra inferior.
  • Retrolistesis: la vértebra superior se desplaza hacia atrás sobre la inferior.

Síntomas

La espondilosis no tiene por qué mostrar síntomas puesto que hay rotura pero sin desplazamiento. En el momento que hay desplazamiento (espondilolistesis) es cuando empiezan a aparecer los síntomas.

La sintomatología de la espondilolistesis depende del grado en el que se encuentre la lesión.

Generalmente, los grados 1 y 2 no suelen ser causa de dolores de espalda o lumbalgias. Cuando el desplazamiento es mayor, se puede producir la compresión nerviosa o ciática provocando:

  • Tensión muscular
  • Rigidez
  • Sensibilidad en el área de la vértebra lesionada (apofisitis)
  • Dolor, entumecimiento u hormigueo en muslos y glúteos
  • Debilidad en las piernas

Tratamiento

El tratamiento depende de la severidad del desplazamiento vertebral. La mayoría de las personas mejoran acudiendo a un fisioterapeuta u osteópata y siguiendo sus recomendaciones sobre los estiramientos y ejercicios de fortalecimiento que deben realizar diariamente. Solo en los casos más graves, en los que se produce una fuerte compresión nerviosa, es necesaria la cirugía para fusionar las vértebras.

  • Aplicación de calor o hielo
    La aplicación de calor o hielo, para reducir el dolor localizado. En general, se recomienda hielo para aliviar el dolor o las molestias inmediatamente después de la actividad que ha causado el dolor. Se recomienda la aplicación de calor para relajar los músculos y promover el flujo de sangre y un entorno de curación, no más de 15-20 minutos seguidos.
  • Fisioterapia
    Se recomiendan los estiramientos, comenzando con estiramientos de los isquiotibiales,  progresando con el transcurso del tiempo. Además, se debe prestar especial atención a la elongación de los músculos isquiotibiales dos veces al día para aliviar la tensión en la parte baja de la espalda. El programa de ejercicios debe controlarse y aumentarse gradualmente con el tiempo
  • Manipulación manual
    La manipulación manual por parte de osteópatas, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud debidamente capacitados, puede ayudar a reducir el dolor mediante la movilización de la articulación dolorosa de la disfunción aunque con altos grados de desplazamientos quedaría descartada.

Con la edad la curva lordótica o lordosis lumbar se acentúa, siendo así imprescindible hacer fisioterapia, ejercicio diario, estiramientos y cuidar mucho la higiene postural en pro de que la lesión frene su evolución.

Artrosis

¿Qué es?

Se trata de una patología articular. Este término enlazado con la palabra lumbar es usado para describir los procesos patológicos y degenerativos del tejido cartilaginoso de las articulaciones lumbares.

La artrosis es una enfermedad muy común.

Complicaciones y alteraciones que produce la artrosis lumbar

Esta afección conocida como osteoartritis o espondiloartrosis, puede ocasionar ciertos cambios patológicos en las vértebras lumbares., tales como:

  • Desgaste articular y óseo
  • Reducción o estrechamiento del espacio interarticular
  • Disminución de la altura de los discos intervertebrales
  • Degeneración cartilaginosa con rotura del disco intervertebral
  • Pinzamiento medular y nervioso (ciática)
  • Formación de osteofitos, para compensar la estabilidad reducida
  • Endurecimiento de la última región vertebral

Causas

Todo el ser humano está constituido por tejido biológico, que está sujeto al desgaste natural que se da a lo largo de los años. Por lo que tarde o temprano, todos podríamos sufrir esta patología articular. Ahora bien, aunque el envejecimiento influye en la degeneración de tejidos, no es la causa real de esta enfermedad, sino un factor de riesgo crucial para su desarrollo. La razón de esto es el hecho de que tanto la elasticidad como la resistencia del tejido cartilaginoso articular pueden disminuir significativamente por diversos factores en el transcurso del envejecimiento. Por lo que no solo los adultos son los únicos afectados, también puede ocurrir en personas jóvenes.

Aunque las causas exactas que conducen al desarrollo de esta patología aún se desconocen, se cree que la combinación de varios factores causales promueve los cambios degenerativos que constituye esta enfermedad, de los cuáles destacamos los siguientes:

  • Sobrepeso: por su ubicación los segmentos lumbares están expuestos a una gran cantidad de carga, estrés y presión, que pueden verse incrementados con el aumento de peso. Esta situación en estructuras lumbares degeneradas puede acelerar el proceso de desgaste y degeneración.
  • Tabaquismo: diversos estudios han comprobado el efecto negativo que tiene el consumo de tabaco en los componentes articulares intervertebrales.
  • Factores genéticos: otros estudios han demostrado que los cambios artróticos son comunes entre los miembros de la familia. Por lo que, debido a un componente genético, la estructura cartilaginosa articular tiene cierta tendencia a degenerarse prematuramente en las articulaciones lumbares.
  • Escoliosis: otra causa típica para el desarrollo de la artrosis son las malposiciones congénitas del eje y las curvaturas fisiológicas de la columna vertebral. Una desalineación pronunciada puede conducir a un estrés incorrecto o excesivo en los componente articulares lumbares. La razón de esto es la tensión corporal unilateral producto de la escoliosis.
  • Actividades deportivas de alto impacto: ciertos deportes implican la ejecución de movimientos que ejercen presión y microtraumatismos sobre las articulaciones, estas acciones realizadas de manera frecuente y repetida aumentan el riesgo de padecer desgaste articular.
  • Factores traumáticos: las lesiones y los accidentes que alteren la biomecánica vertebral son suficientes para influir negativamente en las estructuras cartilaginosas.
  • Factores nutricionales: una de las teorías que se maneja en la actualidad es la mala nutrición, ya que se cree que el consumo de proteínas animales, grasas no saludables, productos de cereales, así como comidas preparadas con aditivos alimentarios sintéticos, favorecen el desarrollo de la artrosis a través de la acidificación del organismo.

Síntomas

Los signos de desgaste articular a veces se exteriorizan en forma de dolor, que mejora con el movimiento y disminuye totalmente con el reposo absoluto o al estar acostado. A menudo es un dolor que permanece localizado en la región baja de la espalda y generalmente ocurre durante el movimiento y con el esfuerzo, ya que son los momentos en los que las articulaciones vertebrales lumbares están particularmente estresadas. El grado de dolor o las molestias presentes, debido a que la degeneración de los cartílagos como tal no es la causa de dolor, por lo que una persona con una artrosis poco avanzada puede sufrir más dolor que una persona con artrosis más avanzada y viceversa.

Si los cambios degenerativos continúan aumentando, además del daño cartilaginoso, la artrosis puede afectar las fibras nerviosas lumbares. Por lo tanto, se pueden presentar síntomas adicionales, como:

  • Dolor neuropático en la parte baja de la espalda que se irradia hacia las nalgas, los muslos y los pies, que puede reducirse con el reposo.
  • Sensaciones anómalas cómo hormigueos, corrientazos o entumecimiento en ciertas regiones de los miembros inferiores
  • Aumento de la tensión en la musculatura lumbar
  • Pérdida de fuerza en las piernas
  • Limitación de la movilidad en la columna
  • Dificultad para agacharse y caminar

Tratamiento

Teniendo en cuenta que esta enfermedad puede ocasionar severas limitaciones que impidan la correcta ejecución de las actividades de la vida diaria, el abordaje desde la fisioterapia será enfocado en la normalización de las habilidades que permitan un estado funcional óptimo de la persona con artrosis. Para lograrlo, se harán uso de distintas estrategias terapéuticas enfocadas en el alivio del dolor, la reducción de la inflamación, el aumento de la fuerza muscular y la coordinación de las articulaciones lumbares afectadas. Teniendo esto es claro, las medidas fisioterapéuticas más usadas para tratar una artrosis son:

  • Educación postural
  • Terapia manual y masaje terapéutico
  • Ejercicios de potenciación y flexibilización de las cadenas musculares lumbares
  • Fibrólisis diacutánea
  • Manipulación vertebral
  • Agentes físicos como el calor y el frío
  • Electroanalgesia mediante TENS

Otras herramientas terapéuticas como el láser terapéutico, el ultrasonido, la magnetoterapia, el infrarrojo y la diatermia suelen ser altamente útiles, ya que tienen estímulos que paralizan momentáneamente el deterioro del tejido cartilaginoso de la articulación y contribuyen a la obtención de una mejor calidad de vida. La fisioterapia no sólo es considerada como un tratamiento conservador de primera mano, sino que además cumple un importante papel en la recuperación del tratamiento médico quirúrgico, debido a que los procedimientos quirúrgicos, en caso de ser necesarios, suelen dejar importantes limitaciones motoras y la presencia de molestias cómo inflamación y lumbalgia o lumbago, la cuáles pueden ser eficazmente tratadas mediante la fisioterapia.

Prevención de la Artrosis lumbar

La medida preventiva más importante para mantener la salud de la columna lumbar, es el ejercicio. El ejercicio es indispensable para una nutrición e hidratación óptima de los discos intervertebrales y las superficies cartilaginosas en la columna. Por lo cual los métodos de ejercicio moderados mantienen la salud de la columna y previenen la aparición de lumbalgias o lumbagos, por lo tanto previenen el futuro de procesos atrósicos.

El movimiento y la actividad física enfocada en los músculos centrales del tronco, estabiliza la columna y brinda más soporte a los segmentos vertebrales de la región lumbar. Además, otra medida preventiva es mantener una adecuada postura durante la realización de las actividades de la vida diaria.

Ahora bien, teniendo en cuenta que sentarse por largos períodos de tiempo puede promover el estrés y la degeneración de la columna vertebral. Siempre que sea posible, debe aprovechar todas las oportunidades para levantarse y movilizar la espalda.

Protusiones o hernias

¿Qué es?

El disco intervertebral está constituido por una cubierta de tejido conectivo altamente resistente (anillo fibroso) y un núcleo gelatinoso (núcleo pulposo). Estos discos son los que se encargan de recibir y distribuir el peso que recibe el cuerpo, especialmente la región lumbar. No podría haber movimiento y muchos sistemas no funcionarían sin ellos, ya que además dan elasticidad a la columna vertebral, contribuyen a la postura, soportan cada movimiento y amortiguan las cargas axiales durante el movimiento. Al cumplir todas estas funciones de manera continua, no es de extrañar que eventualmente se degeneren y debiliten con los años. Dando como resultado la lesión.

La degeneración del disco intervertebral se presenta en varias etapas. Un disco intervertebral sano e intacto, cuenta con un núcleo pulposo rodeado por un resistente anillo fibroso. Si este resistente recubrimiento cede bajo la presión del núcleo gelatinoso se da inicio a las siguientes fases:

  1. Degeneración del disco: en esta fase el anillo fibroso ha perdido su función amortiguadora, pero el núcleo se mantiene en su posición.
  2. Prolapso (hernia incompleta): en esta fase ya se puede hacer evidente la aparición de una protuberancia, que podría reducir en algunos casos el espacio en donde se encuentran los nervios adyacentes.
  3. Extrusión (hernia completa): el núcleo gelatinoso pasa a través de alguna rasgadura del anillo fibroso.
  4. Secuestro o disco secuestrado (hernia completa): es la fase degenerativa final y consiste en la movilización del núcleo pulposo fuera del disco intervertebral.

Síntomas

Una hernia discal puede causar variedad de síntomas, no sólo en la región lumbar sino en glúteos, piernas, incluso en los dedos de los pies. Los patrones de dolor y los déficits neurológicos se encuentran ampliamente determinados por la localización del disco herniado. Las hernias lumbares son las más frecuentes.

Causas

  • Obesidad
  • Mala postura
  • Levantamiento incorrecto de objetos pesados
  • Movimientos espasmódicos
  • Deportes en los que se comprime o estresa constantemente la columna (por ejemplo, montar a caballo, andar en bicicleta de montaña) o deportes que ocasionen torsión de la parte baja de la columna (tenis, squash, golf)
  • Sedentarismo
  • Lesiones o traumatismos lumbares
  • Deformidades congénitas
  • Embarazo

Tratamiento

El tratamiento fisioterapéutico no restaura la función de los discos intervertebrales lesionados si el volumen ya se ha reducido significativamente por la fuga del núcleo pulposo. El objetivo del tratamiento es fomentar el proceso de regresión natural del disco con diferentes medidas y herramientas terapéuticas, lo que consecuentemente ocasiona la reducción de los síntomas presentes.

Diferentes estudios demuestran que el movimiento y el ejercicio terapéutico es la medida conservadora más efectiva en caso de esta lesión. Mientras que el reposo y la protección es contraproducente. Las intervenciones fisioterapéuticas que tienen un alto grado de efectividad basada en la evidencia son las siguientes:

  • Educación para el dolor
  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea
  • Terapia de tracción
  • Termoterapia
  • Manipulación vertebral
  • Técnicas manuales y de relajación miofascial
  • Ejercicios de estabilización del CORE
  • Ejercicios de fortalecimiento
  • Ejercicios de estiramiento
  • Técnicas de Neurodinamia
  • Gestión del estrés y ejercicios de relajación: reduce la tensión de espalda
  • Gimnasia postural o Reeducación postural global (RPG)
  • Electroterapia, en especial la técnica de neuromodulación es muy efectiva
  • Terapia manual
  • Cinesiterapia e hidrocinesiterapia
  • Vendaje neuromuscular
  • Punción seca
  • Técnicas de neurodinamia
  • Ejercicio físico personalizado

Lo más interesante es valorar cuál es la disfunción biomecánica que origina la hernia y trabajar mediante ejercicios correctivos la causa, para lo que debemos responsabilizar por completo al paciente, ya que su labor es determinante para el éxito de los resultados.

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Prevención de la Hernia discal lumbar

Si bien, el proceso de envejecimiento del disco intervertebral que conlleva a la herniación no puede ser detenido, se pueden tomar acciones enfocadas en la ralentización del mismo. A continuación, te dejamos algunas recomendaciones enfocadas en la prevención de esta discopatía:

  • Prestar atención al peso corporal: el sobrepeso ejerce presión sobre tu espalda y promueve la degeneración del disco.
  • Hacer ejercicio con regularidad: principalmente aquellos que permitan fortalecer los músculos de la espalda.
  • Tomar medidas ergonómicas en el lugar de trabajo: si es posible, siéntese derecho y en una silla alta normal. Cambie su posición con frecuencia e involucre pausas activas.
  • Evite sentarse en asientos profundos y suaves; se recomienda un cojín en forma de cuña sobre la región lumbar.
  • Asegúrese de que la columna se mantenga resta al momento de dormir: para ello use colchones firmes y almohadas de poca altura.
  • Deja de fumar: evite el consumo de cualquier producto de tabaco.
  • Levantar peso adecuadamente: recuerde mantener la espalda recta y doblar las rodillas al momento de levantar objetos de peso.

Pronóstico de la Hernia discal lumbar. ¿Cuánto tarda en curarse?

Muchos discos herniados lumbares pasan desapercibidos. En los casos sintomáticos, el pronóstico es favorable ya que la mayoría del dolor y los síntomas desaparecerán después de algunas semanas de tratamiento. Sin embargo, incluso después de un tratamiento exitoso, puede reincidir la lesión en el mismo disco intervertebral afectado o entre los cuerpos vertebrales adyacentes. Para reducir el riesgo de que esto ocurra, todos los que hayan sufrido esta patología deben entrenar regularmente sus músculos lumbares y mantener los consejos dados por el fisioterapeuta para evitar reincidencias y mantener la salud en general.

En los casos sintomáticos, el pronóstico es favorable ya que la mayoría del dolor y los síntomas desaparecerán después de algunas semanas con el tratamiento.

Aunque el tratamiento quirúrgico tiene una alta tasa de éxito, la cirugía debe considerarse cuidadosamente en la mayoría de los casos, ya que hay pacientes que la cirugía no logra proporcionarle la libertad de síntomas deseada a largo plazo. Esto debido al hecho de que la intervención no eliminó la causa real del dolor que creó nuevas causas de dolor (daños nervios o de otros tejidos). Por lo tanto, un disco herniado solo debe operarse si es urgentemente necesario, por ejemplo, porque causa parálisis. Hasta el momento, no hay forma de averiguar qué pacientes con hernias discales se benefician de una operación de disco intervertebral.